El día que la F1 regresó a México

Fue a finales de 2014 cuando el anuncio se hizo oficial y la noticia cayó como bomba. Tras 23 años de ausencia, la Fórmula Uno regresaba a México causando fervor en los aficionados al automovilismo quienes no daban crédito a tan espectacular hecho.

En ese contexto de México, el nombre de Alejandro Soberón Kuri, CEO de Corporación Interamericana de Entretenimiento (CIE) tuvo mayor validez ya que fue la persona que se sentó a negociar con el ex- mandamás de la máxima categoría, Bernie Ecclestone.

Luego de un ‘estira y afloja’, el empresario mexicano convenció al magnate inglés de traer la F1 a México, bajo un acuerdo de cinco años, que costaría 363 millones de dólares, y el cual sería financiado por la propia CIE, y el Gobierno Federal.

Para poder convencer a Ecclestone (un tipo con un colmillo grande y retorcido), Soberón tuvo que prometer una pista grado 1 que cumpliera con los parámetros de FIA, además de comprobar una capacidad financiera sólida para sostener la carrera durante los cinco años de contrato.

Ganancias

El último punto que jugó a favor de Soberón, fue el hecho de contar con dos pilotos nacionales en escuderías de la máxima categoría, ‘Checo’ Pérez en Force India, y Esteban Gutiérrez como piloto suplente en Ferrari.

De acuerdo con cálculos financieros, CIE puso 150 mdd y el gobierno federal más de 210 mdd.

No obstante, las autoridades proyectaron la generación de 18,000 empleos directos e indirectos durante los cinco años del acuerdo con la F1, lo cual permitirá promover el sector turístico en el país.

“Es uno de los más grandes proyectos para México y sobre todo generará una derrama económica importante”, sentenció la ex secretaria de Turismo, Claudia Ruiz Massieu, durante el anuncio oficial.

De hecho se esperaba una derrama económica cercana a los 400 millones de dólares, para llegar a un estimado de 2,000 millones de dólares para los cinco años en los que existe el acuerdo con FOM (Formula One Management).

Fue tal la expectativa que en menos de cinco minutos las entradas con costo de 1,500 pesos se terminaron, tanto en taquillas como en el sistema que opera en internet y vía telefónica Ticketmaster, todo esto envuelto en denuncias en contra de los revendedores.

Los asientos correspondieron a un tramo de la recta principal y a la parte de la salida de las “eses” que comunica a la entrada al Foro Sol.

Esta sería la tercera etapa de la F1 en México. La primera vez sucedió entre 1962 y 1970, luego entre 1986 a 1992, y ahora de 2015 a 2019. Sin embargo para esa ocasión fue necesario rehacer prácticamente todo el trazado del recinto elegido, el Autódromo Hermanos Rodríguez, en la Ciudad de México.

Desde 2014, comenzaron los trabajos en el asfalto del AHR, el cual representaba un serio problema debido a lo endeble del subsuelo mexicano y el hundimiento paulatino que presenta año con año. Es por ello que durante meses se prohibió cualquier espectáculo o evento ajeno.

Cabe recordar que para llevar a cabo el asfaltado de los 4.3 kilómetros del trazado, se instaló en el complejo ‘Moisés Solana’ una planta de asfalto con capacidad de 250 toneladas de mezcla por hora, misma que sirvió para asfaltar los 19,500 m3 totales que incluyen áreas de escape, pista y paddock.

Para la etapa de pavimentación, fueron utilizados 11,478 metros cúbicos de asfalto. De hecho 170 trabajadores estuvieron directa o indirectamente involucrados en la rehabilitación de la pista.

Seguridad
Las áreas que sufrieron más adecuaciones fueron la zona peraltada, la zona de ‘eses’ y la antigua ‘S’ del Lago. En palabras de Christian Epp, representante de Tilke en Latinoamérica, (empresa encargada de la remodelación del AHR), las causas de estas modificaciones tuvieron que ver con la seguridad de los pilotos, toda vez que dichos sectores no cumplían con los requerimientos de FIA.

Al no contar con zonas de escape, la parte del Lago y la zona de ‘eses’ fueron modificadas pata hacerlas un poco más estrechas y así ganar metros en caso de que un auto se desvíe. Por su parte, la polémica peraltada fue sustituida por un par de curvas que atravesarán el Foro Sol.

Más allá de las ganancias que le generará a la propia F1, el simple hecho de tener un GP en nuestro país fue sinónimo de orgullo y alegría para todos y cada uno de los que amamos este deporte.

Sabías que…

Amor Eterno’, de Juan Francisco Sánchez Zeferino, fue el diseño del casco ganador del concurso ‘El Arte de la Velocidad’, que usó ‘Checo’ Pérez en algunas actividades de promoción del GP de México. Sánchez se inspiró en las tradicionales calaveritas de azúcar, además le incorporó figuras como los agaves de Jalisco, de donde es originario ‘Checo’ Pérez.