Ahora sí, la gasolina demostró de lo que es capaz

No es reproche, pero se los dijimos. La explosión de Tlahuelilpan ya era un hecho cantado, como se dice coloquialmente, y no es que no duela, claro que duele, pero el robo de combustible se ha convertido en un hecho cotidiano y ahora sí la gasolina demostró de lo que es capaz.
La gente que gusta de estas prácticas de andar robando combustible, ya vio lo que puede ocurrir y el infierno que vivirán si se atreven a jugar con fuego.
Asimismo, las consecuencias son terribles ya que ahora muchas familias tienen muertos y hay huérfanos, viudas y viudos, y mucho, mucho dolor, porque cuántos de ellos quedarán con secuelas de por vida y serán una carga para sus familiares. El pago por el atrevimiento es muy alto.
¿Y valió la pena ir por unos cuántos litros de gasolina? ¿Es necesario jugarse la vida por esto?
Ya alguna vez lo dijimos ¡Ya basta! para aquellos que andan “picando” ductos y también para esos que compran huachicol, quienes también son cómplices porque pagan para que este flagelo continúe. ¡Ya no compren! No arriesguen gente y mejor ajústense a lo que tengan, a vivir con austeridad pero sin participar en el delito del huachicol. Más vale ser honestos y vivir en paz. Eso vale oro. Ojalá que esta triste lección sirva.