Miscelánea Tolteca. IDIOSINCRASIA MEXICANA

Hace algún tiempo filosofaba con mi hermana menor, de por qué los mexicanos siempre queremos “fregarnos” a alguien; cuando tenemos oportunidad, por mínima que sea, sacamos ventaja. La conclusión a la que llegamos fue que al ser conquistados crecimos con ese sentimiento de que nos “chingaron”.
Si le sumamos las invasiones extranjeras, la pérdida de territorio, los vende patria y el rechazo que nos tienen en muchos lados por tener el estereotipo de “tranza, flojo, conformista y vivo”, nos hemos convertido en lo que vemos todos los días. Este conjunto de características forman nuestra idiosincrasia, es lo que nos identifica ante los ojos de los demás.
Lo anterior viene a colación por lo sucedido en Tlahuelilpan, aclarando que no deja de ser un suceso lamentable, una pérdida humana no es fácil y menos en circunstancias tan adversas.
Pero sin duda alguna, destapó la cloaca de una sociedad podrida. Esto no es un hecho aislado, es el resultado de nuestra idiosincrasia, de la descomposición actual del tejido social, de la carencia de valores, de una estructura familiar deplorable.
Los medios de comunicación se han volcado en notas y emitir juicios de valor sin siquiera conocer Hidalgo y menos el municipio, no saben ni pronunciar el nombre. Detrás de un escritorio es fácil opinar, pero me gustaría que convivieran con la gente, vieran que esta zona es una tierra próspera, de ciudadanos muy trabajadores que no tiene necesidad de cometer algún ilícito, que tiene oportunidad de trabajar y crecer.
Personajes políticos de “fina” envestidura han abierto la boca sólo porque tiene un micrófono. Es patético verlos decir que el gobierno actual cometió omisiones, o pudo haber evitado el desastre. Cuando éstos mismos y sus ex presidentes, arrastraron y dejaron crecer este problema. O vociferar que el Ejército fue omiso para detener a la gente, pero si hubieran usado la fuerza eso se habría convertido en una batalla con más muertos.
Nos debe quedar una gran lección, somos los únicos responsables de lo que pasa; si bien es cierto que la clase política nos ha defraudado, ellos no son México.
Dejemos de tomar lo ajeno, comenzar a respetar a la gente y las instituciones, aprendamos cultura vial, no tiremos basura, no cometamos actos de rapiña, cuidemos el agua, dejemos de esperar que el gobierno nos resuelva la vida, no seamos parte de la corrupción, fomentemos valores en la familia, trabajemos por una vida mejor.
México es un país con profundas raíces de culturas milenarias. México es un país de luz y color, de magia y alegría.
Es por ello que requerimos el despertar de nuestra sociedad. Ser nuevos mexicanos con valores. Mexicanos que amen y trabajen por su país.