EDITORIAL. DURAS ACCIONES CONTRA EL HUACHICOL, PERO SON URGENTES

Gran controversia han suscitado las acciones que está tomando el nuevo gobierno del país, encabezado por Andrés Manuel López Obrador, para cerrar los ductos de PEMEX y enviar, vía terrestre mediante pipas, la gasolina hacia las estaciones de servicio (gasolineras). El objetivo es acabar con el robo de combustible que realizan los huachicoleros y que ha llevado a pérdidas millonarias por el saqueo en los ductos.
Pero este proceso está siendo difícil ya que las pipas no se dan abasto ni llegan con la rapidez con que se transporta la gasolina a través de los ductos y por ello muchas estaciones de servicio no reciben a tiempo el producto y ha comenzado la desesperación en miles de usuarios en todo el país, ya que tienen que pasar largas horas esperando en las gasolineras o recorrer varias para encontrar una en la que haya combustible.
Si bien es cierto que el remedio está resultando doloroso, también debemos reconocer que era “urgente” que se tomaran acciones drásticas para acabar con los índices estratosféricos de robo de combustible, donde los huachicoleros se han vuelto una gran plaga que ha realizado miles de perforaciones en los ductos y lo peor de todo, es que ha sido con el contubernio de gente en el interior de PEMEX.
Este problema se ha convertido en uno de los peores en el país porque además ha llevado a otra serie de delitos, ya que los también conocidos como chupa-ductos, ya son bandas delincuenciales que además secuestran, roban unidades, principalmente camionetas para transportar el huachicol, venden drogas, y se pelean a muerte entre ellos por “el territorio” en los ductos.
En esta región hemos sido testigos de los asesinatos por montones, ajustes de cuentas y venganzas tras venganzas entre estos grupos que se enfrentan a balazos por el control del robo de hidrocarburo.
También el peligro es muy alto porque esta gente no sabe manejar el combustible y continuamente provocan grandes explosiones e incendios.
Por ello, era “urgente” que se tomaran cartas en este asunto tan preocupante y que está lesionando severamente al país. Ya no era posible continuar con el robo constante de combustibles y ningún presidente de la República antes había hecho algo por solucionarlo, claro, porque tenían que enfrentar la problemática que hoy tenemos de desabasto.
Sin embargo, Andrés Manuel López Obrador ha tomado literalmente “el toro por los cuernos” y afirma que continuarán las acciones de no enviar crudo por los ductos y además ya ha dispuesto más de 4 mil elementos para vigilar los ductos. Aunado a ello, la Secretaria de Energía de su gobierno, informó en una entrevista que hasta el miércoles pasado había cinco detenidos de PEMEX que estaban coludidos con los huachicoleros y que habrá más. Además, el robo de hidrocarburo será un delito grave sin derecho a fianza.
En términos generales, la gente podrá sufrir por el desabasto de gasolina, lo cual puede ser sólo momentáneo, pero también debemos tener paciencia y estar convencidos de que tenía que haber acciones ya y no seguir dejando que México se convierta en un nido de delincuentes que se roban lo que no es suyo. Nunca debemos ser cómplices de rateros.
La gente dice que el gobierno tuvo la culpa de que compren huachicol porque no les alcanza para pagar gasolina tan cara, lo cual es completamente cierto, pero ello no es de ninguna manera una justificación para saquear al país, eso nunca debe hacerse. Los mexicanos somos un pueblo sufridor, que sabe trabajar y salir adelante con poco, muy poco dinero, y eso es positivo, así debemos ser siempre, trabajar honestamente y luchar día con día por nuestro bienestar. Sí se puede.
Por todo ello, debemos aguantar este doloroso proceso para erradicar el huachicol, buscar opciones para no usar nuestros autos más que para lo indispensable y contribuir con el gobierno federal para que juntos podamos acabar con el robo de combustibles a la nación. Al final será lo mejor para todos y si los huachicoleros quieren dinero, pues que trabajen honestamente.
Apoyemos al gobierno actual, queríamos un cambio y ya lo tenemos, debemos darle la oportunidad de intentar acabar con este severo problema y sí hay errores, pues hay que enderezar el rumbo y buscar opciones y estrategias, pero nunca darnos por vencidos. Es por el bien de nuestro querido México.