Miscelánea Tolteca. DE DESPIDOS A DESPIDOS

Ya comenzó la llamada Cuarta Transformación, pero debemos de reconocer de antemano que comenzará con un país que tiene una elevada pobreza, con inseguridad y violencia incontrolada, con una alta corrupción, no sólo de los funcionarios del gobierno sino de la sociedad en su conjunto, y con un endeudamiento público que ha ido creciendo de manera descontrolada.
Me manifesto en favor de la austeridad republicana, aclarando que no soy morenista, que se ha planteado para elevar el bienestar de los mexicanos.
Tanto propios y extraños la han tomado a su conveniencia la tan llamada “austeridad”, empezando por el mismo gobierno que debe comenzar por la casa y el festejo del triunfo estuvo a cargo del erario público, dudo mucho que algún ciudadano o grupo civil haya “cooperado”, a nadie se le niega el derecho a celebrar y menos a López Obrador después de intentarlo tres veces. O espero que al menos informen cuánto costó el evento.
Que podemos decir del recorte a los recursos de universidades públicas. Dicen que lo anterior podría frenar el desarrollo académico así como la demanda estudiantil a nivel superior en México. Que me disculpen los que argumentan un “golpe a la educación”, los que anduvieron emitiendo comunicados alarmando a la población con un detrimento en la “calidad educativa”. Solo por poner un ejemplo, la UNAM recibirá poco menos de 38 mil millones de pesos, pero querido lector usted sabe ¿cuánto genera esta universidad a través de su Patronato Universitario y que de eso jamás rinde cuentas?… billones de pesos.
Dicen que la austeridad está llegando a los despidos masivos de trabajadores en dependencias del Gobierno de la Ciudad de México y entidades federativas. Entre temerosos y molestos han expresado su inconformidad, pero lo que poca gente recuerda es que esto sucede sexenio tras sexenio con personal de confianza porque lamentablemente es contratado de esta forma y que debe estar consciente que no tiene estabilidad laboral.
Lo preocupante es que cuando al gobierno las cosas no le están saliendo realiza acciones que solo perjudican a la clase trabajadora saltándose cualquier ley, no olviden a Ruta 100, Luz y Fuerza del Centro, por ejemplo.
Y todavía más alarmante que muchos se “protejan” bajo esta austeridad para despedir a gente pero no por cumplir con lo anterior, sino por seguir con los privilegios.
Dicen los que saben que si se cumple con llevar a cabo la disciplina presupuestal, veremos que no sólo alcanzarán los recursos, sino que habrá excedentes para otros programas que beneficien a la población.
Tengo expectativas que algo cambiará o funcionará en un país saqueado, desgastado y empobrecido por una clase política que lo que menos le interesa somos nosotros.
¡FELIZ AÑO 2019¡