Miscelánea Tolteca. ENERGÍA LIMPIA

Mucho se habla de la contaminación del medio ambiente, el calentamiento global, la falta de recursos renovables, por lo que urge a las naciones adaptarse a fuentes de energía que disminuyan el daño ambiental. Estas fuentes deben ser naturales y virtualmente inagotables, ya sea por la gran cantidad de energía que tienen o por la capacidad de regenerarse naturalmente.
A pesar del desarrollo tecnológico que se ha generado en los últimos años para producir energías limpias, México sigue utilizando combustibles tradicionales; 75% de toda la producción de energía eléctrica proviene del gas, carbón y petróleo, mientras que 17% de las renovables, la mayoría por aprovechamiento hidroeléctrico y eólico, y 6% de energías limpias, de acuerdo con el último Reporte de Avances de energías limpias 2018 de la Secretaría de Energía.
Dicen los expertos que nuestra posición geográfica nos da un gran potencial para producir energía solar y eólica. Para la International Renewable Energy Agency, nuestro país es una región privilegiada en cuanto a recursos solares debido a que diariamente recibe un promedio de 5.5 kilovatios hora sobre metro cuadrado (Kwh/m2) de radiación solar; al noreste del país se alcanza un potencial mayor, hasta 8 Kwh/m2, en primavera y verano.
De acuerdo con registros de la Asociación Mexicana de Energía Eólica (AMDEE), la capacidad instalada en parques eólicos alcanzó los cuatro mil megawatts (Mw) pero se tiene un potencial de más de 4 mil. Además es muy barata y no sólo se puede producir en la zona de Oaxaca sino en la mayor parte del litoral de acuerdo al presidente de la AMDEE.
Los proyectos eólicos, por su naturaleza, se instalan en zonas no urbanas y al impulsarlos se ayuda a crear fuentes de empleo y desarrollo de comunidades desfavorecidas, por lo que se espera abarcar seis estados en los próximos años.
Lamentablemente en México nos seguimos aferrando a los hidrocarburos, tanto que siguen pensado en construir refinerías. Si bien lo que se tiene planeado es que la gasolina sea más barata, también se debe de apostar por los autos eléctricos o la plantas generadoras de energía, como la de basura, que por cierto se canceló.
Por ejemplo en Australia instalaron unas boyas sumergidas en el mar conectadas a un dispositivo que tiene una bomba que recoge el agua con mucha presión. Esta agua es transportada en tuberías hacia la costa y mueven unas turbinas hidráulicas que producen electricidad. Al mismo tiempo esta energía hace que el agua entre a una planta desalinizadora obteniendo energía eléctrica y agua limpia.
Aquí, la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas está investigando si la cáscara del plátano es otra opción para obtener un biocombustible que ayude a mover automóviles y tractocamiones. En Veracruz se comenzó a construir la primera bio-refinería de etanol, que entrará en operación en mayo próximo y tiene en mente procesar al año 1.5 millones de toneladas de caña para generar este combustible.