Miscelánea Tolteca. MIGRAR EN ORDEN

Dicen que de alguna manera todos somos migrantes, ya sea porque así lo decidimos, la situación nos obliga, por trabajo o por mejorar el estilo de vida que tenemos.
Desde hace varios días el tema es la Caravana migrante, que supone el intento de alrededor de 4 mil 500 centroamericanos –en su mayoría hondureños- de alcanzar el territorio de Estados Unidos atravesando nuestro país.
Lo que preocupa es el papel de nuestro país en este tema que representa por un lado, la manera con la que quieren entrar los migrantes y el uso de la fuerza pública para detenerlos; y por el otro, la ayuda humanitaria que se les debe proporcionar por la situación tan desesperante que atraviesan .
Por otra parte se nos ha acusado de ser racistas, clasistas y xenófobos ante este fenómeno, pero más allá de lo anterior, México no es un paraíso y también tenemos situaciones alarmantes de pobreza extrema, violencia radicalizada hasta el punto que la gente ha tenido que huir para salvar su vida, tráfico de personas, empleos mal pagados, corrupción y abuso de las autoridades.
Lamentablemente, los migrantes han demostrado que quieren vivir el sueño americano, porque el sueño mexicano no les interesa, de hecho lo único que desean de nosotros es la protección de su integridad para llegar a la frontera. Si bien es cierto que nuestro país siempre se ha caracterizado por su hospitalidad, también es cierto que no podemos quedarnos mirando como entran a nuestros territorios sin ningún orden y pensado que merecen un trato justo solo por el hecho de ser refugiados.
La normativa internacional establece que las personas tienen derecho a refugiarse en el país que consideren seguros. Por lo que el gobierno de Estados Unidos si bien no permitirá el paso a todos, sus leyes conceden asilo a quienes huyen de la violencia.
Aunque tiene un punto en contra, y es que las estadísticas de deportados centroamericanos son alarmantes, aproximadamente 20 mil criminales han sido repatriados. La mayoría sigue delinquiendo y expandiendo la presencia de pandillas.
Estoy de acuerdo en que todos tenemos la oportunidad de mejorar nuestras condiciones de vida. Pero debemos respetar las leyes que marca cada país si queremos integrarnos y recibir el apoyo que necesitamos para salir adelante, no podemos llegar a la fuerza y exigir un trato que no hemos dado.
El fondo de este movimiento es que se puede llegar a politizar debido a la entrada del nuevo gobierno en México y la reelección del presidente de Estados Unidos.